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Estrategias para un urbanismo sostenible que favorece la salud
Ponencias

Francisco Borja Cirarda Larrea

Martes 15 de junio, 10.30 – 11.10h


La salud de las personas depende de un amplio rango de factores relacionados con el contexto en el que viven y no solamente de sus características individuales. Así, la salud de las poblaciones se puede mejorar con el desarrollo de entornos que hacen fáciles y accesibles las opciones sanas por lo que generan o incrementan la salud y el bienestar.

La revisión estratégica de las desigualdades en salud en Inglaterra, llamada Revisión Marmot, evidenció la relación entre la ordenación del territorio, el entorno construido, la salud y las desigualdades en salud.

Estas relaciones entre los efectos del medio urbano y la salud nos permiten disponer de estrategias y buenas prácticas basadas en la evidencia para desarrollar un urbanismo sostenible que favorece la salud.

Sobre el ponente


Francisco Borja Cirarda Larrea

• Responsable de Promoción de la Salud, Gobierno vasco.

• Departamento de Salud. Delegación de Bizkaia.

• Farmacéutico por UNAV, Máster en Salud Pública por UPNA y con Estudios Avanzados en Epidemiología por EHU-UPV.

• Autor de artículos sobre la relación entre contaminación atmosférica y efectos en salud.

• Colaborador en proyectos de investigación que demuestran la existencia de desigualdades geográficas en la mortalidad explicados por factores socioeconómicos y medioambientales.

• Co-líder del equipo redactor del cuaderno “Salud y Desarrollo Urbano Sostenible: Guía práctica para el análisis del efecto en la salud de iniciativas locales de urbanismo”.

Foro de la ponencia


• Pregunta: ¿Nos podéis dar el link de la guía?

• Pregunta: En el pliego de condiciones de diseño de edificios públicos y especialmente de hospitales y colegios, ¿no cree que se debería incluir requisitos dirigidos a mejorar el bien estar y la salud más allá de cumplirá los normas y estándares?

  • Respuesta : La mejora del bienestar y la salud de todos los grupos de personas que componen nuestra sociedad debería estar en el centro de la toma de decisiones. Tanto en las condiciones de diseño de edificios públicos como privados, así como en la configuración urbana de los entornos de esos edificios.

• Pregunta: ¿Qué se puede hacer desde el ámbito individual? ¿alguna manera de intervenir en los domicilios para mejorar nuestra salud?

  • Respuesta:

La pregunta se puede entender desde dos puntos de vista. Por una parte, se puede entender que puedo hacer yo, desde mi ámbito profesional, para intervenir en los domicilios para mejorar nuestra salud como colectividad. Por otra, qué puedo hacer yo para intervenir en mi domicilio y mejorar mi salud.

En el primer caso, la Guía de Salud y desarrollo urbano sostenible propone unas estrategias y buenas prácticas basadas en la evidencia. En todo caso, deberemos considerar las implicaciones que nuestra intervención tiene en otros ámbitos (cambio climático, sostenibilidad ambiental, social, …).

En el segundo caso, las personas con más recursos podrán elegir más opciones que aquellas con menos recursos. Aun así, el poder cubrir nuestras necesidades individuales no debe ser motivo para dejar de “reclamar” a nuestras Administraciones el fomento de viviendas saludables para todos los grupos de nuestra sociedad y/o el fomento de la diversidad de tipos de vivienda (superficie y características), en distintos regímenes de tenencia (compra, alquiler), asequible para la población con menos recursos y adaptable a las distintas necesidades que van surgiendo en el curso de nuestra vida y que se encuentren en una misma zona para que no tengamos que “salir” de nuestro entorno.

Asimismo, nuestras decisiones individuales pueden mejorar nuestra salud y nuestro bienestar individual y, además, contribuir a la mejora de la salud y el bienestar del resto de personas de nuestro barrio, pueblo, ciudad, territorio, …Sin ánimo de ser exhaustivo, propongo algunas intervenciones que podemos hacer individualmente:

  1. Producir nuestros propios alimentos en nuestro entorno más cercano;
  2. Comprar productos de cercanía, de producción local, de kilómetro cero, …;
  3. Comprar en el comercio local;
  4. Realizar movilidad activa (a pie, en bicicleta, …);
  5. Utilizar el transporte público y/o colectivo;
  6. Evitar los desplazamientos innecesarios en vehículos privados;
  7. Participar, con el objetivo de decidir, en las decisiones de nuestra comunidad, nuestro barrio, nuestro pueblo, nuestra ciudad, …
  8. Conocer los lugares con importancia natural, histórica o cultural de nuestro entorno más cercano;
  9. Darnos a conocer a nuestras vecinas y nuestros vecinos. Ofrecer nuestra colaboración para “luchar contra la soledad no deseada.

• Pregunta: Los países europeos con climas más fríos, rehabilitan y proyectan espacios urbanos pensados para el uso de las personas.  ¿Qué experiencias nos puedes contar que te haya impactado más para incorporar en nuestras ciudades más cálidas?

  • Respuesta:

Personalmente, las experiencias que más me han gustado tienen que ver con la reducción del uso del vehículo privado en los núcleos urbanos. Esta reducción no sólo tiene que ver con dificultar el acceso y la movilidad con el vehículo privado sino también con una urbanización y una planificación del territorio que facilite la reducción de su uso, esto es, que la decisión individual más sencilla sea favorable para la salud, para la sostenibilidad, para luchar contra el cambio climático, …

Por poner un ejemplo negativo, si construimos “zonas para dormir”, “zonas para comprar”, “zonas para trabajar”, “zonas para disfrutar” aisladas, alejadas y sólo conectadas con transporte privado difícilmente podremos reducir el uso del vehículo privado.

Como ejemplos positivos, por una parte, tenemos proyectos de peatonalización que permiten recuperar espacios para diversas actividades (juego, creación de zonas verdes locales, parques, …).

Un paso más allá están aquellos proyectos para reducir la velocidad de los desplazamientos en vehículos privados como, por ejemplo, el cierre de calles y construcción de ejes urbanos dedicados en exclusiva al transporte colectivo.

En cualquier caso, los proyectos que más me han gustado tienen que ver con la eliminación de los semáforos en las ciudades y pueblos. Estos proyectos implican reducción de la velocidad, modificaciones de pavimento, eliminación de todas las marcas viarias,… pero, sobre todo, lo que hacen es poner a las personas en el centro del sistema de movilidad, a todas ellas.

La superación de los estándares en la edificación
Mesa Redonda